Piezas Miyuki hechas a mano en Venezuela. Un producto con historia que se estaba contando como catálogo.
19 jun – 1 sep
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Cada pieza se fotografiaba donde cayera: una mesa, un mantel, una mano, la luz que hubiera ese día. Vistas una por una funcionaban. Vistas juntas, el perfil no se leía como una marca — se leía como un inventario.
Faltaba lo de siempre en un negocio hecho a mano: nadie había decidido cómo se veía Carmena. Solo cómo se veían sus collares.
Producto sobre superficies distintas, sin modelo, luz y encuadre variables. Cada publicación empezaba de cero.
Retrato de estudio, una sola paleta, luz controlada y un ritmo de publicación en el que cada pieza nueva ya sabe dónde va.
Emblema, isotipo y manual de marca. Reglas escritas para que la marca no dependa de quién esté diseñando ese día.
Sesión de estudio con modelo y luz dirigida. Banco de imágenes propio en lugar de fotos improvisadas.
Calendario por días, portadas de reels, historias destacadas por categoría: Miyuki, pulseras, cuidados, religioso.
Campaña en Meta Ads sobre la pieza de mejor desempeño orgánico, para llevar alcance donde ya había interés.
141
conversaciones abiertas por WhatsApp en el período
132.444
vistas del contenido, con solo 12 piezas publicadas
46,5 %
del alcance de los reels llega a gente que aún no la sigue
De esas 141 conversaciones, 131 salieron de stories y del perfil — no del feed. El feed construye la marca; las stories venden. Ese hallazgo define dónde se pone el esfuerzo a partir de ahora.
Un reel trae 3,8 veces más alcance externo que un post y 4,7 veces más seguidores por cada mil vistas. Tres reels superaron a nueve posts en captación.
Fase 1 fue alineación, no escala: publicamos a propósito poco —una pieza cada seis días— para fijar primero cómo se ve la marca. Estos números son la línea base sobre la que se construye la siguiente fase.